Que grande es El Señor, que bondadoso... es puro Amor!! El Rey que gobierna eternamente ha nacido en un establo! Ya nada va ha ser igual... El marcó con su nacimiento un antes y un después!! Gloria al Rey que vino a salvarnos... de tan fuertes cadenas nos liberó para siempre!! Viva Jesús! el Mesías anunciado por los profetas de Yahvé!!! Gloria, Gloria, Gloria y eternamente Gloria!
¡¡¡Feliz Navidad!!!
"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré." (Mt. 11, 28)
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domingo, 25 de diciembre de 2011
martes, 21 de diciembre de 2010
No hagamos de la navidad una fiesta pagana
Puerto Iguazú (Misiones), 21 Dic. 10 (AICA) "El misterio de Cristo es uno, comienza en Belén y culmina en la Pascua; pero la Navidad ilumina la Pascua y todo el misterio de Cristo en cuanto nos revela los orígenes y la naturaleza del que morirá en la cruz para la salvación del mundo; es el Hijo de Dios, el Verbo Encarnado”, dijo el obispo de Puerto Iguazú, monseñor Marcelo Raúl Martorell, en su homilía del domingo previo a la Navidad.
Al respecto, afirmó que “vivir la Navidad es vivir todo el misterio de Cristo y recibir la gracia de prepararse de todo corazón para renacer con Cristo a una vida nueva” y que “después de la Navidad somos hombres nuevos que tenemos una vida nueva para ser vivida con intensidad en la gracia y los sacramentos”. Por eso advirtió: “No nos permitamos hacer de la navidad una fiesta más que tradicionalmente festejamos, ni menos aún una fiesta pagana. Hagamos de ella lo que ella es y significa: el recuerdo vivo del nacimiento de Jesús, y con él, el nacimiento de una vida nueva que se centra en la esperanza de un mundo mejor”.
Por último, exhortó a reavivar “nuestra fe en el Señor del cielo y de la tierra” y a renovar “en nuestros corazones la alegría de sabernos hombres y mujeres nuevos, jóvenes y niños con la esperanza puesta en que Jesús que nace hará renacer en nuestros corazones y en nuestras mentes el deseo y la esperanza de un mundo mejor, del cual con Jesús podemos cambiar, un mundo pacifico en la construcción de un amor que no se desgasta por el tiempo, que cada día podemos hacer florecer con más fuerza”.
Al respecto, afirmó que “vivir la Navidad es vivir todo el misterio de Cristo y recibir la gracia de prepararse de todo corazón para renacer con Cristo a una vida nueva” y que “después de la Navidad somos hombres nuevos que tenemos una vida nueva para ser vivida con intensidad en la gracia y los sacramentos”. Por eso advirtió: “No nos permitamos hacer de la navidad una fiesta más que tradicionalmente festejamos, ni menos aún una fiesta pagana. Hagamos de ella lo que ella es y significa: el recuerdo vivo del nacimiento de Jesús, y con él, el nacimiento de una vida nueva que se centra en la esperanza de un mundo mejor”.
Por último, exhortó a reavivar “nuestra fe en el Señor del cielo y de la tierra” y a renovar “en nuestros corazones la alegría de sabernos hombres y mujeres nuevos, jóvenes y niños con la esperanza puesta en que Jesús que nace hará renacer en nuestros corazones y en nuestras mentes el deseo y la esperanza de un mundo mejor, del cual con Jesús podemos cambiar, un mundo pacifico en la construcción de un amor que no se desgasta por el tiempo, que cada día podemos hacer florecer con más fuerza”.
Fuente: AICA
miércoles, 23 de diciembre de 2009
URGE RECUPERAR EL SENTIDO INTEGRAL DE LA NAVIDAD
La Plata (Buenos Aires), 22 Dic. 09 (AICA)
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, señaló que “ante la perspectiva de una inminente Navidad, pensemos no sólo en preparar nuestro corazón sino en ir viendo cómo lo manifestamos en lo cotidiano de la vida, aun en el saludo que compartimos en esta época del año”.
Tras preguntar “qué significa para un creyente decir a otra persona ‘Feliz Navidad’, consideró que “tendríamos que pensar seriamente acerca de una recuperación del sentido integral de la Navidad, que es un sentido religioso, de fe, pero también profundamente humano, que deja signos en la vida y en la cultura de los pueblos”.
“La preparación y la celebración de la Navidad requieren una proyección cultural. La vida de fe de los cristianos se manifiesta en todas las circunstancias de la vida y tiene que expresarse en los signos de la Navidad. Hay signos típicamente hogareños, pero que con el correr del tiempo se han convertido en símbolos sociales, que ocupan un lugar en la cultura popular”, indicó en su reflexión semanal por televisión.
"El símbolo por excelencia de la Navidad es el Pesebre”, subrayó.
Pese a que recordó que “hay otros”, subrayó que “el signo propio y católico de la Navidad es el pesebre”. Explicó que esto ocurre “desde que San Francisco de Asís inventó, a comienzos del siglo XIII, esa lindísima y entrañable representación del nacimiento del Señor, el pesebre evoca plenamente el misterio de la Navidad”.
El arzobispo lamentó que “no se vean muchos pesebres” en la Argentina, y estimó que “esta carencia significa que no se advierte que el sentimiento de la mayoría de la población tiene que expresarse públicamente”.
“Corresponde a las autoridades interpretar este hecho. Pero también –aseguró- podemos pensar que si no se nota una proyección cultural de la Navidad es probable que esta fiesta ya no sea vivida con toda la intensidad que corresponde a gente de fe y que, en todo caso, se ha perdido de vista esa proyección cultural que expresa el aporte que el cristianismo, a lo largo de los siglos, ha hecho a la humanidad a partir de la encarnación de Dios”.
Por último, monseñor Aguer reiteró que “este es el significado de la Navidad : que Dios haya salido al encuentro del hombre y que lo haya hecho enviando a su Hijo, que vino a seguir el camino de los hombres empezando por ser ‘un niño por nacer’, y siendo un bebé, un bebé inerme, nacido en la pobreza. La ternura del Pesebre está indicándonos lo que es la ternura de Dios por los hombres, a los que ama como hijos. Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para que el hombre sea hijo de Dios, esta fórmula que expresa el misterio de la Navidad tiene un profundo valor de humanidad. Nos recuerda el municipio de la fraternidad humana”
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, señaló que “ante la perspectiva de una inminente Navidad, pensemos no sólo en preparar nuestro corazón sino en ir viendo cómo lo manifestamos en lo cotidiano de la vida, aun en el saludo que compartimos en esta época del año”.
Tras preguntar “qué significa para un creyente decir a otra persona ‘Feliz Navidad’, consideró que “tendríamos que pensar seriamente acerca de una recuperación del sentido integral de la Navidad, que es un sentido religioso, de fe, pero también profundamente humano, que deja signos en la vida y en la cultura de los pueblos”.
“La preparación y la celebración de la Navidad requieren una proyección cultural. La vida de fe de los cristianos se manifiesta en todas las circunstancias de la vida y tiene que expresarse en los signos de la Navidad. Hay signos típicamente hogareños, pero que con el correr del tiempo se han convertido en símbolos sociales, que ocupan un lugar en la cultura popular”, indicó en su reflexión semanal por televisión.
"El símbolo por excelencia de la Navidad es el Pesebre”, subrayó.
Pese a que recordó que “hay otros”, subrayó que “el signo propio y católico de la Navidad es el pesebre”. Explicó que esto ocurre “desde que San Francisco de Asís inventó, a comienzos del siglo XIII, esa lindísima y entrañable representación del nacimiento del Señor, el pesebre evoca plenamente el misterio de la Navidad”.
El arzobispo lamentó que “no se vean muchos pesebres” en la Argentina, y estimó que “esta carencia significa que no se advierte que el sentimiento de la mayoría de la población tiene que expresarse públicamente”.
“Corresponde a las autoridades interpretar este hecho. Pero también –aseguró- podemos pensar que si no se nota una proyección cultural de la Navidad es probable que esta fiesta ya no sea vivida con toda la intensidad que corresponde a gente de fe y que, en todo caso, se ha perdido de vista esa proyección cultural que expresa el aporte que el cristianismo, a lo largo de los siglos, ha hecho a la humanidad a partir de la encarnación de Dios”.
Por último, monseñor Aguer reiteró que “este es el significado de la Navidad : que Dios haya salido al encuentro del hombre y que lo haya hecho enviando a su Hijo, que vino a seguir el camino de los hombres empezando por ser ‘un niño por nacer’, y siendo un bebé, un bebé inerme, nacido en la pobreza. La ternura del Pesebre está indicándonos lo que es la ternura de Dios por los hombres, a los que ama como hijos. Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para que el hombre sea hijo de Dios, esta fórmula que expresa el misterio de la Navidad tiene un profundo valor de humanidad. Nos recuerda el municipio de la fraternidad humana”
Fuente: AICA
jueves, 17 de diciembre de 2009
NAVIDAD... UNA VEZ MAS SEÑOR
La Navidad no es solo para una noche y de esta noche un ratito y tal vez mañana otro poquito. Es mucho más...es todos los días.
Una vez más hemos limpiado la casa. Hemos pulido los metales, hemos abrillantado las maderas.
Una vez más hemos sacudido el polvo, hemos encendido las luces...
Una vez más hemos hecho estrellas de papel plateado, hemos colgado guirnaldas, una vez más está engalanado el árbol de Navidad, una vez más, Señor, tienen nuestra casa ambiente de fiesta navideña.
Una vez más hemos andado con el vértigo del tráfico, de acá para allá buscando regalos y una vez más, Señor, hemos dispuesto la mesa y preparado la cena con esmero... una vez más, Señor...
Y una vez más todo esto pasará y será como fuego de artificio que se pierde en la noche de nuestras vidas, si todo esto ha sido meramente exterior. Si no hemos encendido la luz de Tu amor en nuestro corazón. Si nuestra voluntad no se inclina ante ti y te adora incondicionalmente.
Tu no quieres tibios , ya lo dijiste cuando siendo hombre habitabas entre nosotros, no quieres "medias tintas", a ratos si y a ratos no. Trajiste la paz pero también la guerra. La guerra dentro de nosotros mismos para vencer nuestro egoísmo, nuestra soberbia, nuestra envidia, nuestra gran pereza para la entrega total.
La Navidad no es solo para esta noche y de esta noche un ratito y tal vez mañana otro poquito. Es mucho más que eso, es todos los días, todos los meses y todos los segundos del año en que tenemos que vivir la autenticidad de nuestro Credo.
Ser auténticos con nuestra Fe no solo es: no robar, no matar, no hacer mal a nadie. Busquemos en nuestro interior y veamos esos pecados de omisión: el no hacer el bien, el no preocuparnos de los que están a nuestro lado, del hermano que nos tiende la mano y hacemos como que no lo vemos, como que no lo oímos... Veamos si en nuestra vida hay desprendimiento y generosidad o vivimos solo para atesorar y cuando nos parece que tenemos las manos llenas, las tenemos vacías ante los ojos de Dios.
Que esta Noche sea Nochebuena de verdad en nuestro corazón. Vamos a limpiar y quitar el polvo del olvido para las buenas obras. Vamos a colgar para siempre la estrella de la humildad donde antes había soberbia, vamos a poner una guirnalda de caridad donde antes había desamor.
Vamos a cambiar nuestra vida interior fría y apática, por una valiente y plena de autenticidad. Vamos a darte, Señor, lo que viniste a buscar en los hombres una noche como esta hace ya muchos años: limpieza de corazón y buena voluntad.
Empezamos esta pequeña reflexión con: Una vez más Señor... pues bien, ya no será una vez más, será: Siempre más, Señor.
Y como es una Noche muy especial, en nuestra primera oración, en nuestra primera conversación contigo te pedimos:
Por los enfermos, por los que nada tienen y nada esperan, por la paz en el mundo, por los que tienen hambre, por los que tienen el vacío de no ser queridos, por los que ya no están a nuestro lado, por los niños y los jóvenes, por los matrimonios, por el Papa Benedicto XVI, por la Iglesia, por los sacerdotes en este Año Sacerdotal. A todos danos Tu bendición y para todos los lectores de Catholic.net, una muy feliz Navidad.
Autor: Ma. Esther de Ariño | Fuente: Catholic.net
sábado, 12 de diciembre de 2009
UN REGALO PARA JESÚS
Una iniciativa muy buena, que encontré en un blog hermano, la idea es empezar a concientizarnos del verdadero significado de la Navidad, recordar que estamos festejando el cumpleaños de Jesús, nuestro Salvador!! y actuar como verdaderos cristianos, no darle tanta importancia al "papa noel", que aunque suene horrible, esta dejando de lado a Jesús para darle tanta importancia a un personaje pagano..
Enseñemos a los chicos que la Navidad es la Fiesta del cumpleaños de Jesús!!! No nos olvidemos de armar el Pesebre, y rezar en familia. No preocupemos tanto por los adornos de un árbol y un viejo que nada tiene que ver con Jesús!!
Hice un copy-paste de la iniciativa, estaría bueno que lo promocionen:
Enseñemos a los chicos que la Navidad es la Fiesta del cumpleaños de Jesús!!! No nos olvidemos de armar el Pesebre, y rezar en familia. No preocupemos tanto por los adornos de un árbol y un viejo que nada tiene que ver con Jesús!!
Hice un copy-paste de la iniciativa, estaría bueno que lo promocionen:
Te invito a celebrar una Navidad distinta, con algo más de conciencia... es que en Navidad celebramos que Jesús cumple años y lógicamente todos queremos homenajear al cumpleañero, lo cierto es que es el Cumpleaños de Jesús y nos regalamos nosotros solamente, pues hoy quiero que junto a esta experiencia vivas el Evangelio y te diré cómo hacerlo.
Cuando salgas de compras, para esos regalos que irán debajo del árbol, dispondrás de un dinero más, para comprar un regalo extra, ese regalo también irá debajo del árbol pero la etiqueta o tarjeta dirá: "Para Jesús que vive en ti", sólo eso dirá, no importa que es lo que contenga el regalo, procura -en la medida de lo posible- que sea similar a lo que darás a tus familiares, si tu economía es buena comprarás un juguete o una prenda de vestir nueva o una despensa, si tu economía es pequeña, comprarás unos dulces solamente, no importa el valor de lo que hay en el interior, sino el valor estará en la etiqueta o tarjeta que pondrás en el regalo.
Cuando tengas ese paquetito listo, lo pondrás debajo del árbol navideño, y el día 25 cuando se repartan los regalos a todos, el único que sobrará bajo el árbol será el de Jesús, porque es para Él.
A partir de ese día 25 lo llevarás contigo, depende del tamaño, en tu bolso, maletín o carro o lo dejarás en tu casa esperando a que Jesús lo venga a retirar, eso lo eliges tú, seguramente en esos días alguien, algún pequeño, alguna persona con carencias, alguien que necesita o apreciaría ese regalo, te dirá que le ayudes, o bien tú la eligirás en la calle. Ése es Jesús que viene a buscar su regalo, dáselo pero sobre todo, que la tarjeta o etiqueta esté en el regalo, entonces ese hermano leerá lo que tú has escrito: "Para Jesús que vive en ti", te puedo asegurar que tú te emocionarás y esa persona que Dios ha puesto en tu camino, jamás olvidará lo que allí leerá y por siempre le quedará en su alma, entonces allí se habrá cumplido el Evangelio: "Todo lo que hagas al más pequeño, a Mí me lo haces".
Juntos hagamos que esta Navidad, nos deje una enseñanza en el alma, sé que todos tienen problemas económicos, al menos la gran mayoría, pero un regalo más no hará más pobre a ninguno de nosotros y les aseguro que será el regalo más valioso del mundo.
Uno solo no puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer feliz a Jesús en cada hombre de la tierra.........Iniciemos este año esta hermosa costumbre y continuémosla cada Navidad y procura que tus hijos, sobrinos o nietos participen de ella, comparte esta hermosa y didáctica experiencia con ellos.
Cuando salgas de compras, para esos regalos que irán debajo del árbol, dispondrás de un dinero más, para comprar un regalo extra, ese regalo también irá debajo del árbol pero la etiqueta o tarjeta dirá: "Para Jesús que vive en ti", sólo eso dirá, no importa que es lo que contenga el regalo, procura -en la medida de lo posible- que sea similar a lo que darás a tus familiares, si tu economía es buena comprarás un juguete o una prenda de vestir nueva o una despensa, si tu economía es pequeña, comprarás unos dulces solamente, no importa el valor de lo que hay en el interior, sino el valor estará en la etiqueta o tarjeta que pondrás en el regalo.
Cuando tengas ese paquetito listo, lo pondrás debajo del árbol navideño, y el día 25 cuando se repartan los regalos a todos, el único que sobrará bajo el árbol será el de Jesús, porque es para Él.
A partir de ese día 25 lo llevarás contigo, depende del tamaño, en tu bolso, maletín o carro o lo dejarás en tu casa esperando a que Jesús lo venga a retirar, eso lo eliges tú, seguramente en esos días alguien, algún pequeño, alguna persona con carencias, alguien que necesita o apreciaría ese regalo, te dirá que le ayudes, o bien tú la eligirás en la calle. Ése es Jesús que viene a buscar su regalo, dáselo pero sobre todo, que la tarjeta o etiqueta esté en el regalo, entonces ese hermano leerá lo que tú has escrito: "Para Jesús que vive en ti", te puedo asegurar que tú te emocionarás y esa persona que Dios ha puesto en tu camino, jamás olvidará lo que allí leerá y por siempre le quedará en su alma, entonces allí se habrá cumplido el Evangelio: "Todo lo que hagas al más pequeño, a Mí me lo haces".
Juntos hagamos que esta Navidad, nos deje una enseñanza en el alma, sé que todos tienen problemas económicos, al menos la gran mayoría, pero un regalo más no hará más pobre a ninguno de nosotros y les aseguro que será el regalo más valioso del mundo.
Uno solo no puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer feliz a Jesús en cada hombre de la tierra.........Iniciemos este año esta hermosa costumbre y continuémosla cada Navidad y procura que tus hijos, sobrinos o nietos participen de ella, comparte esta hermosa y didáctica experiencia con ellos.
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